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Dopaje genético — 1ª parte

Desde que existe la competición, el hombre ha inventado todo tipo de artimañas (algunas legales, otras no) con tal de mejorar su rendimiento y poder ganar. Ya en Sumeria, hace 3000 años, los deportistas de la época consumían opio para combatir el cansancio. Desde entonces hasta ahora, han sido múltiples y muy diversas las prácticas de esta índole. En la actualidad, los avances tecnológicos permiten ir mucho más allá y llegan a modificar la propia naturaleza de cada persona. Es la época del dopaje genético.

¿De qué estamos hablando?

El dopaje genético es una práctica derivada de la terapia génica, método médico que consiste en la inserción de un gen, de segmentos y/o de oligonucleótidos en las células somáticas (es decir, cualquier célula de nuestro cuerpo exceptuando las reproductoras).

Dopaje Genético

A la hora de transferir el material genético podemos llevarlo a cabo por vía directa o por vía indirecta. Por vía directa, el método más común y eficiente es el uso de vectores virales, aunque su producción es un bastante complicada. En terapia génica, los médicos modifican la estructura de los virus de tal manera que, al introducirlos en el organismo, se expresen para eliminar cualquier tipo de infección o producir una determinada proteína.

Otro método utilizado, aunque es menos eficiente, es mediante plásmidos de ADN. Los plásmidos son unidades genéticas que han sido aisladas artificialmente (para seleccionar los que se desean) y que se inyectan por vía intramuscular. Estos plásmidos transfieren el ADN recombinante, es decir, el ADN obtenido artificialmente, a las células receptoras apropiadas, en las cuales se replica.

Por vía indirecta, se pueden extraer células de las personas mediante, por ejemplo, una biopsia, a las cuales se les inyecta un virus que contiene el material genético que provocará una sobreexpresión del gen diana. Una vez infectado, el gen provocará que se produzca una mayor cantidad de una proteína en concreto. Cuando esto ocurre, las células infectadas se reinyectan al deportista.

En cualquiera de los casos, la inyección de material genético puede modificar la expresión de determinados genes, pudiendo inhibirlos (evitando que su acción se lleve a cabo) o estimularlos (sobreexpresar o aumentar la acción del gen).

El dopaje genético en la actualidad

El dopaje genético es un campo en el que todavía falta mucha investigación. No obstante ya ha sido comprobado que puede tener efectos muy importantes en la mejora del rendimiento de los deportistas, encumbrando, muy posiblemente, la clasificación de métodos dopantes en cuanto a efectividad. Pero la falta de investigación acarrea una dicotomía vital: dar prioridad al rendimiento deportivo o a la salud.

Generalmente, cualquier tipo de terapia (incluyendo la génica) requiere de un proceso para llegar a su aprobación. Este proceso suele constar de unas primeras pruebas en laboratorio, seguidas por ensayos con animales y, por último, con personas (este paso aún no se ha ejecutado con la terapia genética). Sólo cuando todo esto se ha realizado y tras pasar varios años, puede llegar a pensarse en su aplicación al ámbito deportivo. No obstante, la efectividad de la genética en el deporte ha motivado un adelanto a todo el procedimiento y ya se está utilizando. Evidentemente, los riesgos para la salud son increíblemente altos y peligrosos.

Diego Martínez García

 

Lcdo. Ciencias de la Actividad Física y del Deporte

 

Colaborador de PreparadorFisico.net

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